• En caravana por Australia y Nueva Zelanda

    Nosotros no somos muy dados a ir en coche, de hecho hemos estado 10 años sin tener uno propio. Todos nuestros viajes, con y sin niñas, han sido en transporte público. Tal vez tengas menos libertad porque dependes de horarios y rutas pero también tiene sus ventajas: puedes echarte un sueñecito cuando quieras, disfrutar del paisaje y, sobre todo, hablar con la gente. Cuando empezamos a planificar el viaje por Australia y Nueva Zelanda nos planteamos hacerlo como siempre: en autobús o en tren. Pero pronto tuvimos que desechar esa idea porque era muy caro y porque las conexiones, sobre todo en Nueva Zelanda, no eran muy buenas. Al final…

  • De paseo por las playas de Málaga (en invierno)

      Ir de viajes con hijos hace que te fijes en cosas a las que antes no prestabas atención y los lugares muy conocidos se presentan ante tus ojos con una nueva luz. Esto me pasa sobre todo cada vez que voy a mi ciudad natal. Primero porque noto mucho los cambios (negocios que se abren/cierran, edificios restaurados, calles que se peatonalizan, etc) y segundo porque tengo la misión de hacer que mis hijas le tomen un especial afecto a la ciudad donde nació y creció su mamá. Por eso, cosas tan sencillas como caminar por el paseo marítimo (algo que de joven no se me ocurría hacer) se convierte…

  • Experiencia en Aeropuerto de Bruselas

    Como todos los años nos hemos “bajado” a Málaga a pasar las fiestas de Navidad y tengo que decir que, no es porque sea mi ciudad, pero realmente es un sitio estupendo para disfrutar de unos días con la familia. Esta vez, por motivos laborales, tuvimos que volar el mismo día 24 de diciembre. Si no recuerdo mal es la segunda vez que me toca estar en un aeropuerto en esa fecha. Y, es el día más tranquilo para viajar. Es cierto que una va con nervios por llegar a casa y que lo último que nos hace falta es un retraso o una cancelación. Pero, repito, es un gustazo…